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Ruta de Don Vasco
Un personaje notable es Don Vasco de Quiroga, español que llegó a hacer labores de evangelización en Michoacán y a quien se le recuerda con mucho cariño, debido a todo el trabajo que hizo con los pueblos indígenas y su afán por promover una convivencia armónica entre ellos y los europeos. De hecho, las cosas que dejó como herencia son tan importantes, que recientemente se ha creado una ruta turística llamada “La ruta de Don Vasco”.
El recorrido comienza en Morelia y su centro histórico, para luego avanzar a la zona lacustre, la meseta Purépecha y la cañada de los Once Pueblos. En la zona lacustre se ubica Pátzcuro, Urandén, Janitzio y La Pacanda; ahí los escenarios naturales son soberbios. La cultura popular está por doquier y al entrar en contacto con alguno de los artesanos y lauderos más hábiles del mundo, aprenderá mucho más que un oficio. Hallará también maravillosos danzantes y una gastronomía tradicional increíble.
Si visita la zona lacustre en día de Muertos (1 y 2 de noviembre) el espectáculo que verán sus ojos, lo dejará atónito. En los pueblos que circundan la zona se venera a los santos difuntos como en ningún otro lugar del planeta; con las bellas ofrendas acompañadas de pulque, -la que le dicen bebida de los dioses-, y los platillos típicos y fruta para los muertitos que vienen a visitarnos, guiados por las flores de cempasúchil y su fuerte color amarillo.
En cada uno de esos sitios, visitará ex conventos en donde si pone tantita atención, podrá percibir en la piel, el calor y el color de esa época. La gente es maravillosa, bien alegre y muy atenta. Ellos suelen aún vestir sus trajes típicos así que eso lo hará sentirse en otro tiempo. Aquí los platillos son variados en sabores, texturas y olores. Es un verdadero deleite, ahí pida unas Corundas o una Sopa Tarasca, verá que nunca habrá probado nada igual.
El recorrido incluye Tiripetío, lugar en donde se fundó la Primer Biblioteca de América y encontrará un ex convento agustino del siglo XVI. Luego pasará por Santa Clara del Cobre, en donde los artesanos fabrican hermosas piezas de metal que dan nombre al pueblo, tal y como se hacía desde la época prehispánica.
Atravesar por Tzitzuntzan es toda una maravilla, y es que ese lugar fue la capital del antiguo Señorío Purépecha. Ahí, el Tata Vasco, fue ungido como el primer Obispo de Michoacán en 1538. La arquitectura del lugar es hermosa. En Sata Fe de la Laguna, Quiroga estableció el primer hospital de estas tierras en el año de 1533.
Finalmente podrá visitar el circuito Paricutín (muy cerca de Uruapan), un sitio obligado. Ahí será posible entrar en contacto con las ruinas de San Juan Parangaricutiro, lugar en donde el volcán Paricutín hizo erupción y arrasó con el pueblo que se hallaba a sus pies.
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