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Por C.P. Manuel Velásquez
El mes de mayo lo identificamos como el mes de varias fiestas y de fechas conmemorativas como son: el uno de mayo, día del Trabajo; el tres de mayo día de la Santa Cruz; el cinco de mayo, fecha en que se conmemora la Batalla de Puebla; el diez de mayo, en el que festejamos a las madres, el quince de mayo, día del maestro. El veinte de mayo se promulgó la Ley sobre la Jornada máxima de trabajo, señalándose que será de ocho horas y se ratificó el texto de la Constitución de 1917. El 22 muere en Tacubaya D.F., el Gral. Mariano Escobedo, Benemérito de la Patria, y si mucho insistimos, no dudo que podríamos encontrar muchos más datos históricos relevantes dignos de citar. Sin embargo, creo que vale destacar un hecho que sin duda incrementará las fechas a conmemorar y recordar con orgullo este mes, y sugiero el de “la unidad, responsabilidad y solidaridad”.
No dudo que México dio al mundo una demostración de responsabilidad y de prevención de enfermedades pues se evitó una propagación mayor y de consecuencias graves. Sin embargo, hoy no le damos el justo valor a las acciones tomadas, por lo que les invito a que reflexionemos en las acciones tomadas. Estas nos obligaron a que tomáramos conciencia de la importancia y valor que representa estar unidos, unidos en familia, unidos en las precauciones. Como siempre, no faltaron críticas de algunos que con intereses mezquinos intentaron minimizar los hechos, pero lo más relevante fue que salvaguardamos la salud. Tuvimos la oportunidad de convivir con la familia en forma diferente y también, hubo el reconocimiento internacional a nuestro país por las acciones tomadas.
Pero qué nos deja todo esto, ¿Qué debemos de aprovechar de este episodio en la vida nacional? Permítanme compartir con ustedes mi opinión, ¿Por qué somos escépticos en ocasiones de lo que se hace bien? ¿Por qué siendo generosos y solidarios tenemos que esperar catástrofes, enfermedades, etcétera para manifestarnos como realmente somos?
Decían nuestros padres; “el reconocer el error es el principio de su solución”, por lo anterior, invito a que empecemos por nuestras familias, por nuestra sociedad y por AMPI a aplicar conscientemente nuestro espíritu de solidaridad con lo que, sin duda, todos seremos ganadores o ¿tú qué piensas?
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