Destacó que la caída en los precios de los inmuebles en nuestra frontera y lo que ocurre en este momento con la paridad peso-dólar, hace más atractivo para los inversionistas para la adquisición de casas, locales comerciales e industriales de este lado del río Bravo.
Añadió que los vendedores de propiedades que operan en el lado norteamericano ya visualizan esta nicho de mercado y por ello se busca establecer convenios que permitan trabajar de manera coordinada con sus similares locales.
En este momento en Estados Unidos, se presenta un fenómeno interesante con los costos de los inmuebles, que en venta tienen un costo bastante atractivo, mientras que en lo que se refiere a la renta, éstas se han disparado principalmente por el flujo de gente que ha llegado con la intención de permanecer allá mientras aquí mejoran las cosas.
Destacó que los profesionales inmobiliarios de aquel lado de la frontera entienden que así como han llegado muchos mexicanos para crear negocios allá y establecerse, muchos volverán a nuestro país conforme se den las condiciones para volver a invertir aquí.
Por ello es que se anticipan a lo que ocurrirá y buscan participar en el mercado.
Cabe recordar que esto ya ha ocurrido en lo que se refiere a los terrenos y naves de tipo industrial.
Aquí operan al menos una docena de compañías que en su momento vieron el intenso movimiento que tuvo el sector industrial y que provocó una fuerte demanda de instalaciones en renta y venta, aunque la crisis económica vino a afectarlos fuertemente.
Todavía existen aquí muchos metros cuadrados de naves industriales sin colocar y tienen la confianza en que las cosas tenderán a mejorar y que la instalación de nuevas empresas regresará.
Hernández Sáenz, apuntó que la crisis económica estadounidense, puede representar una oportunidad para nuestro país y atraer más inversiones, sobre todo si se logra reducir los índices de inseguridad.