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Por Luis Robina
En ocasiones estamos tan inmersos en nuestros propios asuntos, que no nos detenemos a disfrutar ni por un momento de nuestros propios logros. Creo que esto es tan malo como el caso del que se queda toda una vida regodeándose con glorias de tiempos muy pasados.
Recientemente nos enteramos de que habían sido expedidos los primeros cinco títulos para los cinco primeros Técnicos Superiores en Comercialización Inmobiliaria, y que ya se encuentran en trámite ante la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública, sus respectivas Cédulas Profesionales. Estos cinco Títulos iniciales, son tan solo la punta del iceberg de lo que será la primera generación de graduados en la nueva profesión, con un número que llegará a ser de sesenta egresados.
Y quizá esto suena como algo no tan estruendoso, pero créanme que a quienes nos tocó vivir u observar el esfuerzo de al menos dos generaciones de inmobiliarios en búsqueda de un reconocimiento oficial a nuestro gremio, nos llena de satisfacción, porque fueron incontables las gestiones y antesalas en diferentes dependencias, las que muchos hicieron antes de lograr lo que hoy se tiene.
Hace 30 años se buscaba que mediante cualquier recoveco que tuvieran las leyes que rigen la educación en nuestro País, se consiguiera que algunos de los diplomas que extendían algunas instituciones privadas afines a nuestra Asociación, como constancia de cursos y diplomados, pudiesen contar con algún tipo de sello, aunque fuese en el reverso, de alguna de las Direcciones encargadas o de alguna dependencia, para así darle un tinte de oficialidad o de reconocimiento.
Me pregunto qué dirían muchos de aquellos que lucharon porque el gremio inmobiliario fuese mejor capacitado si viesen lo que hoy nos está tocando ver y vivir. Y quizá la respuesta la tengo yo mismo. Estarían celebrando y echando las campanas a vuelo por haber logrado que nuestra actividad, muchas veces denostada y sub valorada, tenga hoy un pleno reconocimiento a su seriedad, complejidad y especialidad.
Realmente nuestro trabajo serio y responsable, en el que muchas veces tenemos inmensas responsabilidades, hoy se ve enaltecido y reconocido como nunca antes lo fue. Por esa razón siento una enorme alegría, cuando leo la cantidad de correos que se han intercambiado entre quienes recibirán su Título y Cedula Profesional, regocijándose por el gusto de haber alcanzado ésta importante meta en sus vidas, y haciendo planes para poderlo festejar reunidos en un magno evento.
Y seguramente algunos de los que ahora obtendrán el Título en Comercialización Inmobiliaria, tienen algún otro, de Ingeniero, Arquitecto, Licenciado en Derecho ó en Administración, etc., pero creo que todos sienten una satisfacción especial y diferente por éste que recién han logrado. No se describir bien la emoción que esto significa, pero quizá si se me permite, es como una especie de revancha, por todas las veces que hemos sido poco apreciados por ser vendedores de inmuebles, como si eso fuera motivo de vergüenza, cuando nunca lo fue, al contrario para muchos ha sido motivo de orgullo por generaciones. Hoy la sociedad y las autoridades educativas del País así lo reconocen.
Quienes han tomado el riesgo de examinarse y recorrer el proceso para la obtención del Título, tienen la especial y merecida satisfacción, de poder presentarse ante sus clientes, familias, colegas y amigos, como profesionistas en la actividad que ejercen, y que además podrán heredar a sus hijos y futuras generaciones una posibilidad sólida para dedicarse a ésta profesión, multidisciplinaria y compleja, con el más alto reconocimiento.
Es una obligación moral, para quienes nos tocó vivir éste momento tan significativo para la profesión inmobiliaria, apoyar e impulsar éste proyecto, hoy convertido en realidad, y manejarnos con un verdadero sentido de unidad gremial, conduciendo todas las observaciones para que las futuras generaciones tengan procesos aún más exitosos, por los medios y en los momento correctos, y siempre con un ánimo constructivo. Debemos pugnar por que la Carrera Profesional se imparta en las mejores Universidades del País y porque los planes de estudio cada vez sean mejores y más apegados a las necesidades de nuestra comunidad. Pero por ahora, nada enaltece tanto a nuestra Profesión, como los Títulos ya obtenidos.
En breve se abrirá una nueva convocatoria para aquellos que quieran obtener el Título y la Cedula por la vía del Acuerdo 286 de la SEP, que permite a quienes han obtenido conocimientos y experiencia en la práctica, optar por éste Grado Académico por un vía corta. Creo que nadie que cumpla los requisitos debiera negarse la posibilidad y la satisfacción de intentarlo.
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