1. La Evolución dentro de la Profesión
Siempre se defenderá el derecho a un trabajo digno y remunerado, eso es indiscutible, pero no es lo mismo hacerlo de “buena voluntad” que hacerlo profesionalmente, los riesgos son muchos y por eso la invitación para que se logre mejorar todos los días con el fin de dar un mejor servicio, proteger los derechos de los propietarios y compradores, pagar impuestos, hacer operaciones estricta e innegociablemente apegadas a derecho y como efecto de todo esto tener una remuneración en base a los canones de la competencia y el libre mercado.
1a. Ser un inmobiliario Empírico y quedarse allí significará buscar y “vender” propiedades sin el cuidado en términos de las características que mencionamos de servicio, legalidad, promoción y mercado. Será solo acordar que se venderá sin documento que fije las condiciones de la promoción, los servicios que se proporcionaran, colgar una lona que muchas de las veces aunque no sea así dirá “trato directo”, poner el “celular” en esa lona y trabajar en el coche; insisto siempre que sea lícito y bien intencionado el trabajo no necesariamente es malo, pero si se corren muchos riesgos por en la operación por el hecho de estar expuesto a errores en la negociación, la asesoría legal, fiscal, administrativa y de construcción que pueden ocasionar un demérito grave a cualquiera de las partes involucradas y hasta responsabilidad de parte del empírico.
Los casos negativos de esto los denominamos “coyotes”, personas que en ese término simbólico están “cazando” las propiedades de empresas y particulares para “triangular”, hacer ofrecimientos inadecuados de cobro y manejo por las propiedades.
1b. Pasar de empírico a Vendedor Inmobiliario, contendrá algunas mejoras en el desarrollo de las actividades del inmobiliario, tales como lonas con alguna imagen como logotipo o identificación, ya alguna lista (hojas impresas) con varias propiedades, tarjetas de presentación en algunos casos, un teléfono móvil y correo electrónico, poco o nulo conocimiento de los requisitos legales para la operación; desconocimiento sobre montos por pago de impuestos, derechos, productos aprovechamientos y quién o que lado los debe de hacer; ya se tiene algo de relación con algunos otros inmobiliarios, establecidos o no para operaciones compartidas.
1c. De Vendedor a Asesor Inmobiliario, además las características anteriores un asesor inmobiliario ya cuenta con alguna certificación a alguna competencia laboral, lista ya ordenadas, no tiene todavía oficina o dirección legal donde esta establecido, por su preparación ya esta en posibilidad de dar medianamente asesoría en algunos conceptos sobre construcción, estilos arquitectónicos, vicios ocultos de las propiedades, requisitos y expedientes, conoce los pagos de impuestos y lo que corresponde a cada lado de la operación, promueve sus propiedades por algunos medios como portales inmobiliarios gratuitos, puede estar asociado o no a un organismo gremial de inmobiliarios.
1d. De Asesor a Profesional Inmobiliario, en el camino se acaba de recorrer al lograr entre otros ser una empresa o persona con dirección fiscal establecida con instalaciones para la atención de propietarios y clientes, se brindan y garantizan por escrito los servicios que se brindaran, se da asesoría por si mismo o un equipo de trabajo en materia fiscal(impuestos que corresponden a cada parte y sus montos), comercial (opiniones de valor), constructivo (vicios ocultos, estilos arquitectónicos), legal( escrituras, transmisión de dominio, etc.) y administrativos (se tienen exclusivas firmadas y aprobadas por Profeco); se tiene una imagen profesional(marca o nombre y logotipo), teléfonos de contacto, web site y correos electrónicos, se tiene y aprovechan sistemas para el manejo de los inventarios, se pertenece a una organización gremial inmobiliaria, se hace promoción por varias vías como rótulos, gallardetes, portal de internet, portales inmobiliarios, periódicos, revistas especializadas, impresos o eventos; se tiene contacto con los demás inmobiliarios para operaciones compartidas con reglas claras, se pagan comisiones al equipo de trabajo en base a las reglas fiscales existentes; se tiene capacitación en continua con cursos, certificaciones y/o cédula profesional y se esta registrado en el padrón de la ley estatal correspondiente.
Las cuatro anteriores como actividades dignas, plausibles y positivas si se ejercen con el cuidado y responsabilidad ética que se requiere; también se entiende que un nivel superior no garantiza en mejor servicio que un nivel superior, depende del cumplimiento de lo planteado.
Pero todo esto, ¿será una aspiración natural y buscada de evolución profesional?
2.- Las Leyes Estatales Inmobiliarias
Las Leyes pueden contener o no requisitos por el planteamiento hecho por las legislaturas locales, dejando la posibilidad que se desarrollen proyectos parlamentarios en esta materia que vayan desde simplemente formalizar un padrón de inmobiliarios en cualquiera de las categorías enunciadas y con requisitos de una u otra de ellas hasta las más evolucionadas que busquen registro de las operaciones, capacitación obligatoria anual(cursos, certificaciones o cédula), domicilio fiscal, pago de impuestos, contratos autorizados, expediente con requisitos completos ante la autoridad; para los propietarios y compradores medios para inconformarse, para los profesionales inmobiliarios medios de defensa; reglas para el desarrollo de la profesión, de registro y actualización.
Es importante lograr que las secciones AMPI promuevan iniciativas que rescaten y promuevan la mejora y profesionalización de la industria, no que la expongan o simplemente su función no logre desarrollar a los que nos dedicamos a esta actividad. Ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre.
Mientras la actividad no esté regulada y este al arbitrio de uno mismo, solo los mejores buscaran evolucionar por el camino descrito, provocando con esto que los propietarios y compradores estén expensas de quienes los atienden y los riesgos de esto.
Buscar empezar y hacer funcionar una cruzada por el “legalización” adecuada y promotora de la “profesionalización” inmobiliaria, no solo beneficiara a las partes en la operación con inmuebles, a los mismos profesionales inmobiliarios, sino también a nuestro país, se mejoran y promoverán mejores productos inmobiliarios (propiedades y desarrollos), se pagaran impuestos, se generaran empleos, se ejercerá responsablemente la profesión, habrá un comportamiento ético y promotor de crecimiento.
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