Por Sign on San Diego
Fuente: www.realestateconnections.tv/north-america-real-estate-news/u-s-retirees-find-home-in-coastal-mexico
Rosarito- Actividad favorita, pasear por la playa. Mayor queja: la basura. Razón primordial para retirarse en México: los bajos costos de vida y la proximidad a los Estados Unidos de Norteamérica.
Unos estudios publicados recientemente sobre las tendencias de retiro de los jubilados de los Estadios Unidos nos dan una visión actual de los lugares favoritos dentro de las comunidades costeras de México, como son: Rosarito, Puerto Peñasco, Puerto Vallarta, Cancún y otras. Los autores de estos estudios indican que sus encuestas marcan un importante primer paso para satisfacer las necesidades de un grupo que va en aumento, cuando los “baby boomers” alcancen su edad de jubilación.
Richard Kiy, Presidente y CEO de International Community Foundation (Fundación Comunitaria Internacional), quien condujo la encuesta que contenía 88 preguntas dijo que “Nosotros sentimos que era importante entender la dinámica de lo que está pasando. Mientras que se han llevado a cabo investigaciones en comunidades bien establecidas para expatriados en el centro de México, como San Miguel de Allende y Ajijic, en las comunidades costeras quedan algunas áreas que los jubilados no han estudiado mucho.
“La International Comunity Foundation, establecida en National City, apoya proyectos sin afán de lucro en Baja California y otras partes de México. Cerca de la mitad de sus donadores viven en México de tiempo completo o parte del tiempo y eso fue el ímpetu inicial para llevar a cabo el estudio,” continúa diciendo el señor Kiy.
El informe de 17 páginas, publicado la semana pasada, es el primero de una serie de cinco realizados por la fundación enfocándose en asuntos que afectan a los jubilados de los Estados Unidos de Norteamérica. En próximos informes se discutirán la atención médica, los bienes raíces, el medio ambiente y la participación dentro de la comunidad. Los estudios están basados en las respuestas de 842 participantes de Estados Unidos y de grupos encuestados dentro de comunidades individuales.
El estudio mostró que muchos jubilados son relativamente jóvenes siendo, más de la mitad, menores de 65 años. Son más bien personas divorciadas que sus contemporáneos viviendo en los Estados Unidos y aproximadamente el 30 por ciento son solteros (viudos, divorciados o que nunca se casaron). Casi el 70 por ciento tienen un ingreso superior a 25 mil dólares norteamericanos al año. De aquellos encuestados, más del 80 por ciento son propietarios de sus casas y la mayoría paga en efectivo por ellas.
El estudio se llevó a cabo en cinco áreas donde los norteamericanos suelen, típicamente, retirarse, incluyendo el corredor costero entre Playas de Tijuana y Punta Banda al sur de Ensenada. El jueves por la noche, un grupo de jubilados norteamericanos que se reunió al sur del centro de Playas de Rosarito para un Ladies’ Night “happy hour” en Ruben’s Palm Grill en Cantamar, hicieron eco de los resultados de la encuesta.
Karen Kenrick de 59 años, quien ha vivido en México desde hace una década junto con su esposo Allen de 62 años, oficial de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos opina: “Pienso que para todos nosotros el dinero es un factor importante.” La señora Kenrick, quien creció en Imperial Beach y cruzó con frecuencia hacia México añade: “Para nosotros, esto es el hogar”.
Mientras que la banda tocaba una samba popular brasileña, los señores Kenricks se unían con cerca de una docena de jubilados norteamericanos quienes se reúnen con frecuencia. Pat Winters, 67, disfrutaba de un “Margarita”. Ella junto con su marido Al, ingeniero jubilado, se mudaron de Oregon a La Misión hace ya seis años. Como la mayoría de los encuestados, ellos compraron antes del auge de la construcción 2005-2006 y su posterior caída y pagaron en efectivo por sus casas. Pat Winters se iba animando mientras hablaba de su actividad favorita, una clase de arte, y describía su participación en un fondo de becas para pagar la educación de estudiantes de la localidad.
El estudio informa que más de la mitad de los encuestados opinaron que la basura era la parte menos atractiva de su estilo de vida en la costa y asentaron que caminar por la playa como su actividad favorita; sólo 14 por ciento juegan golf. La mayoría vive en casas de dos plantas y está de acuerdo que construir rascacielos sobre la línea costera “restringe la vista de los corredores”.
Al norte de Cantamar, en la Comunidad de El Pescador, Jamie Reynolds, 63, es un surfista ávido quien se mudó hace seis años desde San Diego luego de haberse jubilado como especialista en información tecnológica en Scripps Health en La Joya. Su casa de ladrillos en una calle adoquinada incluye dos casitas que le han sido difíciles de rentar ya que muchos turistas han sido ahuyentados por los reportes de violencia en México que aparecen en los medios de comunicación de los Estados Unidos.
El señor Reynolds dice que él se siente seguro en México, disfruta del ritmo más lento del área y de que, “los mexicanos son tan amables.” El entorno le recuerda su niñez en el sur de California.
“No podría comprar una casa así en San Diego o en ningún otro lugar” nos dice el señor Reynolds observando la majestuosa vista desde su terraza. Él pudo haberse jubilado en los Estados Unidos, pero nos dice: “hubiera estado un poco más apretado.
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