"El sueño de la utopía"
> Origen del nombre: De acuerdo con las crónicas antiguas, su nombre original era Tzacapu-ansucutinpatzcuaro, que se traduce como "puerta del cielo" o "lugar en donde está la piedra que señala la entrada al paraíso". Algunos autores, incluso, definen el posible significado de Pátzcuaro como "donde están las piedras en la entrada de donde se hace la negrura"; también existen otras acepciones como: "lugar donde se tiñe de negro", "lugar donde se guarda algo", "lugar de piedra para asientos de cúes (templos)" o "lugar de espadañas".
> Ubicación: Pátzcuaro es una de las ciudades más importantes del estado de Michoacán. Se ubica aproximadamente a 56 km al suroeste de Morelia, a orillas del lago del mismo nombre, en una zona de clima templado.
La región del lago de Pátzcuaro es considerada como una cuenca cerrada, sin ríos externos que la alimenten, y sólo nutrida por la precipitación pluvial y la infiltración proveniente de las montañas cercanas, pertenecientes al Eje Neovolcánico Transversal, las cuales dan forma a una topografía accidentada con altitudes que van desde 2 035 hasta 3 300 m sobre el nivel del mar.
En las partes altas (hasta 3 340 m sobre el nivel del mar), por ejemplo, el clima es semifrío subhúmedo, y en las bajas (1 800 m sobre el nivel del mar), es húmedo, con una precipitación que va desde 1 000 hasta 1 500 mm anuales y un rango de temperaturas media de 20°C en verano y 10°C en invierno.
Es menester señalar también que el clima de Pátzcuaro ha beneficiado el desarrollo de la horticultura, la cual se practica en los patios de las casas de la localidad que son famosas por poseer entre sus cultivos especies de flores de gran belleza, tales como begonias, que es la flor representativa de Pátzcuaro y de la que se dice existen más de cincuenta variedades; geranios, malvones, bugambilias o camelinas, azucenas, azaleas, belenes, rosas, claveles y otras que se emplean también con fines medicinales o gastronómicos como la manzanilla, la sábila, la hierbabuena, la mejorana, la albahaca, el tomillo, el romero o la menta.
> Historia: Tzacapu-ansucutinpatzcuaro, "puerta del cielo" o "lugar en donde está la piedra que señala la entrada al paraíso", se ubica a 56 km al suroeste de Morelia, a orillas del lago de Pátzcuaro, por la carretera 43. Antiguo receptáculo del poder purépecha, es un lugar que transpira honor y respeto por el pasado. Tradicionalmente, las actividades de la población se sustentan en la agricultura y la pesca. La imagen actual de Pátzcuaro guarda una gran deuda con la labor humanista de Vasco de Quiroga, pues desde su llegada a esta ciudad, su objetivo fue convertirla en un espacio donde la cultura y la instrucción en las artes y oficios fueran el motor principal que inspiraría a sus habitantes a permanecer pacíficos y destacar por sus méritos.
> Población: Los patzcuarenses se distinguen por ser personas comprometidas con sus tradiciones, así como con sus actividades cotidianas, por medio de las cuales mantienen viva su herencia cultural, tanto indígena como española.
Tradicionalmente, las actividades de supervivencia de la población han sido la agricultura y la pesca, pero también se han combinado con otras labores igualmente redituables, tales como las artesanales que parecen poblar cada rincón de este insigne sitio, así como de todo el estado de Michoacán.
Los trabajos que se realizan abarcan diferentes tipos de materiales, herramientas y diseños, por lo que es posible afirmar que en Pátzcuaro existen más artesanías que personas.
Hay artesanos dedicados a la noble labor de trabajar la plata, uno de los metales más abundantes y más apreciados en México, poseedor de una reputación histórica que traslada sus inicios como materia prima de joyas y objetos suntuarios desde la época prehispánica.
Otros más dedican su existencia a la creación de objetos de barro, actividad que se remonta hasta los tiempos gloriosos del Cazonci supremo gobernante del reino de Michoacán, quien ordenaba que se elaboraran las piezas más finas de cerámica para su uso personal, entre ollas, cajetes, vasijas y otras cuyos diseños permitían a los artesanos experimentar con diversas combinaciones de color, formas y acabados, mismos que han hecho de la cerámica de Pátzcuaro, hasta la fecha, una de las mejor elaboradas de la región.
Muchos de sus diseños recuperan aspectos de la vida cotidiana de los patzcuarenses como la pesca, la cual por ser muy importante en el régimen económico de la región ha alcanzado el privilegio de convertirse en icono artístico para decorar collares o aretes, que han sido reconocidos como verdaderas obras de arte en el mundo entero, y que en ocasiones servirán para adornar las orejas o el cuello de alguna bella tarasca, esperando la víspera de su boda o lista para dar una vuelta por el Espejo de los Dioses, como antaño lo hicieran sus antepasados.
> Sitios de interés: En Pátzcuaro, los edificios y las construcciones conservan su esencia colonial, como si apenas hubieran sido levantados ayer. Su visita tiene la magia y la lucidez de la historia y la cultura. Aquí mencionamos sólo algunos de los lugares que el visitante puede disfrutar:
Antiguo Colegio de San Nicolás
Fundado en 1540 por don Vasco de Quiroga, fue construido sobre un basamento prehispánico para dar cabida al Real Colegio de San Nicolás Obispo que funcionó hasta 1573, cuando los jesuitas se hicieron cargo de él y hasta el momento en que su propio colegio estuvo terminado. El Colegio de San Nicolás se trasladó posteriormente a la ciudad de Valladolid (Morelia). El edificio conserva la mayor parte de sus elementos originales como su portada ochavada, diseñada en estilo barroco; el patio interior presenta una interesante alineación de arcos y columnas con la entrada y el vestíbulo. Hoy en día, este recinto alberga también al Museo de Artes Populares.
Antiguo Convento de Santa Catarina (Casa de los Once Patios)
Este edificio fue el único construido por la orden dominica en Pátzcuaro. Como su nombre lo dice, el recinto tuvo originalmente once patios en los que se desarrollaba la vida conventual de las religiosas de Santa Catarina que llegaron a residir ahí en 1747, dedicándolo al culto de Nuestra Señora de la Salud. Como parte de la evolución urbana de Pátzcuaro se segmentó el sitio, conservándose solamente cinco patios en los que resalta una sobria arquitectura de arquerías sencillas y aleros de teja.
Templo del Sagrario
Este edificio, dedicado a la Virgen de la Salud, fue construido en el siglo XVII y ampliado en el XVIII. Sirvió de templo a las religiosas de Santa Catarina, quienes lo tenían como anexo a su convento.
Basílica de la Virgen de la Salud
En este recinto, Vasco de Quiroga fundó la sede catedralicia hacia 1538, fecha en la que ya se había iniciado la construcción de otra para el obispado de Michoacán. En el interior se venera la imagen de la Virgen de la Salud, elaborada en pasta de caña de maíz, y se dice que también ahí se guardan los restos de "Tata Vasco".
Antiguo Templo de San Agustín
La construcción actual ocupa el lugar del templo original construido en 1576. Presenta una fachada de estilo barroco austero. Hoy alberga a la Biblioteca Pública Gertrudis Bocanegra.
Templo de la Compañía
Este templo fue erigido en el siglo XVI y funcionó como sede catedralicia hasta 1566, cuando fue asignado a los jesuitas. Posteriormente se le anexó el Colegio Jesuita, que comenzó a construirse en 1585 y se concluyó hacia el primer tercio del siglo XVII.
Capilla "El Humilladero"
En el interior de esta capilla se conserva una cruz de piedra de una sola pieza, que se supone fue colocada en este lugar por los misioneros que llegaron a estas tierras, en 1553, al mismo tiempo que se construía la capilla adjunta.
Además de estos monumentos, Pátzcuaro también tiene un ramillete de siete islas con una imagen típicamente provincial:
Janitzio ("cabello de elote" en purépecha)
Se ha consolidado como la más famosa de sus hermanas, además de ser notable productora de la especialidad culinaria de la región, el pescado blanco.
Jarácuaro ("lugar donde se adora al dios Xaracua")
Es la única que se encuentra unida a tierra firme mediante un camino de terracería y en la que sus habitantes conservan el idioma y las costumbres purépechas.
Pacanda ("empujas algo en el agua")
Es la segunda en tamaño después de Janitzio. En su interior se localiza una pequeña laguna, donde abunda la carpa y el pato. La actividad principal de sus habitantes es la agricultura.
Tecuena ("miel buena")
Es la más pequeña de todas y un lugar adecuado para quien busca paz y tranquilidad.
Urandenes ("batea")
Es un conjunto de tres islas rodeadas por canales de los que se obtiene la mayor cantidad de pescado blanco de todo el lago de Pátzcuaro; también es famosa por las redes de mariposa que emplean sus habitantes para la pesca.
Yunuén ("media luna")
Forma una unidad con la isla Pacanda y posee una envidiable vegetación, atractiva incluso para las garzas que ahí tienen sus nidos.
Finalmente, Copujo, la cual a pesar de ser una isla grande, es muy baja y se confunde con la vegetación lacustre.
> Fiestas: Las fiestas más significativas de Pátzcuaro se realizan los días 1 y 2 de noviembre, cuando se depositan ofrendas a los difuntos en el panteón municipal.
Entre el 7 y 8 de diciembre se celebra a la Virgen de la Salud, siendo ésta una de las fiestas más significativas para los patzcuarenses en virtud de la veneración que se le tiene, ya que se le considera muy milagrosa. Como parte de los festejos, el día 7 se organiza una procesión matutina de niños ataviados como santos, ángeles y vírgenes, después se oficia una misa en la basílica de la virgen y un rosario viviente.
Posteriormente se lleva a cabo un juego de pelota al estilo prehispánico, el cual es narrado por un miembro de la comunidad, quien explica su significado.
El día 8 se canta Las Mañanitas a la virgen, con música de banda, y se le hacen diferentes ofrendas. Después, los fieles se acercan a la imagen para solicitarle favores especiales, mientras en el atrio de la basílica se llevan a cabo las danzas tradicionales de Los Viejitos, concheros y bandas.
Al terminar el día, la imagen es llevada en procesión por las calles vecinas; al concluir es puesta nuevamente en su nicho, en espera de que el siguiente año vuelva a manifestarse.
> Gastronomía: La cocina michoacana es muy variada y exquisita. En Pátzcuaro, sobre todo, es posible saborear platillos de recetas prehispánicas como los tamales tarascos, confeccionados con acúmara; el famoso pescado blanco de la región, o bien, los uchepos, los tamales de ceniza. También es típico de la gastronomía local el consumo de tamales de zarzamora, acompañados de un atole de masa de maíz o de una taza de chocolate caliente. De igual manera, son famosas la sopa tarasca, hecha con tortilla, queso y salsa de jitomate, y las corundas, otra variedad de tamales de forma triangular, servidos con frijoles, carne de cerdo y crema.
> Artesanía: Se elaboran bellos trabajos artesanales en laca incrustada de oro, joyería, muebles y textiles bordados a mano.
> Alrededores: En las cercanías de Pátzcuaro se localizan diferentes sitios que sobresalen por su atractivo natural o por su paisaje urbano, tales como:
Erongarícuaro
Este poblado, localizado a 18 km al noroeste de Pátzcuaro, destaca por albergar una de las comunidades más grandes de artesanos, la cual es también una de las más alegres y celosas de sus costumbres indígenas.
Santa Fe de la Laguna
Ubicado al norte del lago de Pátzcuaro, este sitio alberga uno de los puntos más altos de Michoacán, el cerro El Zirate, situado a 3 mil 340 m sobre el nivel del mar, y por cuyos alrededores pueden realizarse exploraciones y caminatas, así como avistar una de las mejores panorámicas del lago de Pátzcuaro, Quiroga, los cerros alrededor de Morelia y, en ocasiones, la ciudad de León, Guanajuato.
Santa Clara del Cobre
Este pueblo conocido también como Villa Escalante, en honor al general Salvador Escalante, quien apoyó la promulgación del Plan de San Luis (elaborado por Francisco I. Madero en 1911), se localiza a 20 km al sur de Pátzcuaro y destaca por su producción de objetos de cobre, famosa en todo el mundo.
Lago de Zirahuén
Este lago, situado a 22 km al oeste de Pátzcuaro, está formado por una cuenca cerrada y compite en belleza con su vecino de Pátzcuaro, ya que sus aguas son sumamente claras y su color es de un azul muy intenso, razón por la que también se le conoce como el "Espejo de los Dioses", de acuerdo con la tradición purépecha. A sus orillas se encuentra el poblado del mismo nombre, el cual se ha traducido de un término purépecha que significa "donde hay humo".
Uno de sus sitios más bellos es el llamado "rincón de agua verde", donde es posible acampar. Uno de sus productos más cotizados es el famoso pescado blanco con el que se realiza uno de los platillos más deliciosos de Michoacán.
Ario de Rosales
Un importante grupo de bosques de coníferas, situado a 43 km al sur de Pátzcuaro, aporta un mayor encanto a los alrededores de la ciudad, y por ello, desde 1937 fue catalogado como Zona de Protección Forestal.
Ihuatzio
Esta zona arqueológica, ubicada a 15 km al noroeste de Pátzcuaro y cuyo nombre quiere decir "lugar de coyotes", fue parte de la llamada Liga Tarasca que se formó junto con Pátzcuaro y Tzintzuntzan en tiempos del cazonci Tangaxhuán I.
Se piensa que Ihuatzio fue fundado en el año 900 d.C. y habitado hasta 1530, cuando los españoles entraron en el reino de Michoacán. El sitio explorado se compone de un área principal conocida como Plaza de Armas y un conjunto de edificios piramidales o yácatas, construidas sobre un basamento de forma rectangular, que se supone estaban dedicadas a las deidades principales de los purépechas: Huriata o Curicaueri (el sol) y Xaratanga (la luna).
Tiripitío
Situado a 20 km al oeste de Pátzcuaro, en este poblado se fundó un convento agustino en 1537. Entre los misioneros se encontraba fray Alonso de la Veracruz, considerado el fundador de la primera universidad del continente americano, en 1540, y que posteriormente cerró sus puertas, en 1552, cuando se creó la Real y Pontificia Universidad de México.
Tzintzuntzan
Situado a 15 km al noreste de Pátzcuaro, cuyo nombre en purépecha quiere decir "lugar de colibríes", este poblado también formó parte de la Liga Tarasca a la que pertenecieron Pátzcuaro e Ihuatzio. Su época de mayor esplendor fue alrededor del año 1200 d.C., periodo en el que se construyó su recinto ceremonial, compuesto por un enorme basamento rectangular de 400 por 25 m, sobre el que se encuentran cinco estructuras piramidales o yácatas, constituidas por una sola estructura rectangular de la que sobresalen otras construcciones de forma semicircular.
En Tzintzuntzan también se localiza un ex convento franciscano construido en el siglo XVI, con numerosos olivos alrededor de su atrio, que se dice fueron plantados por el propio Vasco de Quiroga.
> Notas del viajero
Oficinas de turismo
Pátzcuaro
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