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La falta de moralidad en el mundo de los negocios hoy en día obedece a la carencia de ética en la organización, lo que apunta a una falta de cultura empresarial.
¥ Una empresa inmobiliaria debe estar formada por un grupo visionario de profesionales vinculados a la administración, economía y finanzas que rigen nuestro mercado actual, constituida con el fin de apoyar en la consultaría y asesoría inmobiliaria.
¿Qué es un profesional inmobiliario?
Cualquier persona (física o moral) con capacidad calificada para asesorar en materia inmobiliaria, al nivel requerido por el cliente y en apego a las normas éticas prevalecientes en el sector.
Existen principios elementales que tendríamos que observar para el buen funcionamiento de las organizaciones inmobiliarias de hoy en día:
♣ Principios de solidaridad: Debemos preocuparnos por promover el bienestar de todos los seres humanos, no sólo el nuestro. En la medida en que no lo hagamos socavaremos nuestra propia realización.
♣ Principios de racionalidad: Esforzarnos por actuar inteligentemente.
♣ Principio de equidad o imparcialidad: Debemos aplicar los mismos criterios para juzgar nuestras propias acciones, las de las personas que queremos y las de los extraños.
♣ Principio de eficiencia: No bastan las buenas intenciones para tratar de promover la realización humana; tenemos que esforzarnos por usar métodos eficaces.
♣ Principio de la responsabilidad del papel que hay que desempeñar: No tenemos la misma responsabilidad por todos los aspectos del bienestar de todos los seres humanos. Nuestras circunstancias, capacidades, papeles que hay que desempeñar y compromisos específicos nos dan responsabilidad prioritaria por ciertos aspectos del bienestar de ciertas personas.
De la misma manera no podemos dejar de lado los valores morales que deben acompañar nuestro desempeño:
♣ Integridad: Ser una persona recta, intachable.
♣ Objetividad: Ser desinteresado, desapasionado.
♣ Actualización profesional: Estar constantemente al pendiente de los avances.
♣ Colaboración: Estar en contacto respetuoso con otros profesionales.
♣ Conducta ética: Aplicar en todo momento los principios éticos como persona y como profesional.
♣ Independencia: Tener entereza, firmeza de carácter.
♣ Responsabilidad: Poner cuidado y atención en lo que se hace o decide.
♣ Confidencialidad: Ser fiel, digno de confianza de las cosas reservadas.
♣ Observancia de las normas: Conocerlas y aplicarlas.
♣ Competencia: Ser competente y tener cualidades a través de la preparación integral.
Concluyendo, la ética en la empresa inmobiliaria la podríamos definir como un conjunto de normas morales y valores y de cómo éstos deben aplicarse a los sistemas y organizaciones a través de los cuales se producen y distribuyen bienes y servicios inmobiliarios, y a la gente que trabaja dentro de esas organizaciones.
La ética en los negocios inmobiliarios, en otras palabras, debe ser una forma de ética aplicada, que comprenda la observancia y el análisis de normas y valores morales en el actuar diario en las organizaciones, transacciones, actividades y procedimientos que llamamos “negocios”.
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