Por Julio A. Millán B.
A fines de 2008 veníamos comentando sobre la importancia del sector de la vivienda como eje dinamizador de la economía y del empleo ante un entorno coyuntural complicado. Sabíamos que 2009 sería un año de crisis y que la vivienda tendría que emerger como un motor de desarrollo económico y anti cíclico. En este sentido cabe señalar que Infonavit, el organismo más importante en otorgamiento de créditos a la vivienda reporta un 41 por ciento de avance al primer semestre de 2009 con respecto a su meta del año del orden de 450 mil créditos. Por otra parte, desde hace varios meses el crédito bancario para la vivienda presenta una fuerte desaceleración en su tasa de crecimiento registrando disminuciones de hasta 85 por ciento como sucedió en el mes de mayo de 2009 con respecto a mayo de 2008. En otro tema hemos observado logros importantes en la asignación de recursos públicos hacía programas de subsidio para la vivienda No obstante la situación que vive la economía mexicana con todas sus variables siendo sensiblemente afectadas aunado a la falta de fluidez en los créditos puente para la construcción de desarrollos inmobiliarios será un factor que ponga en riesgo la meta de construcción para 2009. Asimismo, la debilidad de los ingresos públicos es una variable de desequilibrio.
Por esta razón es fundamental que los actores que intervienen en el sector puedan encontrar líneas de acción dinámicas que los lleve a potenciar el crecimiento más allá de los objetivos plasmados en el Pacto Nacional por la Vivienda, firmado en marzo del presente año. Más aún es prioritario que se institucionalice y consolide un Sistema Nacional de Vivienda que junto con los organismos públicos como la Comisión Nacional de Vivienda monitoreen los resultados en la materia y establezcan un Observatorio Permanente que sirva como eje de información y acción para agilizar al sector Los actores de la industria deben revisar constantemente sus avances y conciliar sus resultados y cotejar cifras en un ambiente de absoluta transparencia en la información.
En el balance de riesgos es prioritario que los sectores público y privado se ajusten a una estrategia coordinada donde se consolide el órgano referido que funja además como activador del financiamiento y de la ejecución del gasto en materia de desarrollo de vivienda. Por último una estrategia adicional consiste en acelerar la ejecución del gasto público de programas como Esta es tu casa pilar social del Pacto Nacional por la Vivienda. En la medida en que la que cada actor tanto público como privado cumplan los compromisos adquiridos podremos encontrar credibilidad y una mayor coordinación que resulta fundamental en un entorno de crisis donde las medidas anticíclicas serán fundamentales para dar certidumbre al proceso de recuperación económica del país. Revista Siempre.
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