Por Lic. Juan Pablo Mirabent Pizarro Suárez
El Caribe Mexicano, conformado por las nueve regiones turísticas con mayor dinámica de crecimiento del país en términos de población, crecimiento económico y del empleo (Cancún, Riviera Maya, Tulum, Chetumal, Provincia Maya, Costa Maya y las islas de Cozumel, Mujeres y Holbox) son a su vez, sin duda, los principales corredores Inmobiliario-Turísticos de México.
La dinámica turística y poblacional de manera histórica han impulsado el crecimiento inmobiliario, es en fechas recientes esta dinámica ha disminuido producto de la contracción de la demanda (crisis).
El mercado inmobiliario en el Caribe Mexicano ante ese escenario de baja demanda ha reaccionado de manera muy agresiva e importante en los precios, hoy encontramos propiedades que tienen hasta un 40 por ciento menor precio, esto no ocurría en las dos últimas décadas, por tanto no creo que esto que ocurre ahora se sostenga por mucho tiempo, ya que la demanda tiende a incrementarse y los precios tenderán de manera normal a subir.
Por tanto ahora mismo podemos encontrar opciones de inversión solidas basadas en patrimonio real no especulativo, hoy encontramos desarrollos que cumplen cualquier expectativa en cuanto a valores agregados y a su vez con extraordinarias formas de pago (señaladamente excepcionales).
Las personas normalmente trabajamos y nos desarrollamos profesionalmente para formar un patrimonio solido y familiar, es una aspiración justa y legitima producto del esfuerzo, bien solo que producto de las diferentes crisis el patrimonio se puede ver deteriorado, el patrimonio formado por inmuebles ha probado ser en el tiempo una de las mejores formas de invertir.
La certidumbre y la seguridad jurídica son los dos ingredientes adicionales, es ahí que cuando se invierte en Inmuebles es necesario contar con los servicios de verdaderos profesionales inmobiliarios.
Algunos consejos:
1.- Infórmese bien, profundice en la información (lea, analice).
2.- Un profesional Inmobiliario es quien mejor conoce del mercado y de los precios, hable con ellos. (Distinga entre profesional y los improvisados) solicite acreditaciones.
3.- Fije un presupuesto que pueda cumplir.
4.- Vea diferentes opciones y precios.
5.- No se presione, las mejores compras son las compras bien analizadas y maduras.
6.- Si ya decido que comprar, lea y cerciórese de la documentación legal.
7.- Pregunte, no se quede con ninguna duda.
8.- Tómese el tiempo para hacer buenas compras.
9.- No tome riesgos innecesarios.
10.- Sea ordenado con sus documentos. (Consérvelos bajo buen resguardo).
Si bien los consejos anteriores son el inicio, un ingrediente adicional es ser cauteloso y prudente, el patrimonio es lo más importante para tener una buena calidad de vida para su familia.
Las “oportunidades” pueden al final del día no serlo, es por ello que el análisis es fundamental. Un buen patrimonio se forma a partir de buenas decisiones.
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